El Informe Anual 2024 de la Red de Alerta y Cooperación (ACN) de la Unión Europea marca un récord en la vigilancia alimentaria con un total de 9.460 notificaciones, un 8% más que el año anterior. Este incremento refleja una mayor vigilancia por parte de las autoridades de los Estados miembros en un contexto donde los riesgos sanitarios y los fraudes en la cadena agroalimentaria se vuelven cada vez más complejos.
La Red de Alerta y Cooperación está formada por varias subredes: el Sistema de alerta rápida para alimentos y piensos (RASFF), la Asistencia y cooperación administrativa (AAC), la Red de Fraude Agroalimentario (FFN) y La Red de Sanidad Vegetal (PHN). Cada una de ellas tiene una función específica en la protección de la salud pública y en la vigilancia del mercado alimentario y vegetal dentro de la Unión Europea.
Además, una de las novedades este 2024 es la puesta en marcha de dos nuevas redes: la Red de Bienestar Animal (AWN) y la Red de Animales de Compañía (PAN), que facilitan el intercambio de información entre los Estados miembros para prevenir el maltrato y el comercio ilegal de animales.
Frutas y verduras lideran las notificaciones
Las frutas y verduras continúan siendo los productos más notificados (16%), principalmente por excesos de residuos de pesticidas con Turquía, Egipto e India como los principales países de origen de productos en esta categoría. También destacan los productos cárnicos, frutos secos, alimentos dietéticos y cereales, que en numerosos casos presentan problemas de contaminación microbiológica y etiquetado fraudulento.
En el caso de los productos de origen vegetal, la contaminación con micotoxinas sigue siendo el principal motivo de alerta, mientras que en los cárnicos se trata de la presencia de patógenos como Salmonella y Listeria.

El informe ACN 2024 también refleja un auge del fraude alimentario, con un aumento del 21% en las notificaciones. Este tipo de prácticas incluye la manipulación de productos, falsificación documental y uso de ingredientes no autorizados. Para clasificar estos casos, la Comisión ha introducido nuevos términos que distingue entre manipulación directa del producto, falsificación de registros y otras infracciones graves.
Tecnología al servicio de la seguridad alimentaria
Con el fin de mejorar la eficacia en la detección y gestión de riesgos, durante 2024 la Unión Europea ha apostado por la incorporación de herramientas tecnológicas. Entre ellas destaca TraceMap, una plataforma de inteligencia artificial capaz de procesar millones de datos para identificar patrones de fraude, vínculos entre operadores y cadenas de suministro. Esta herramienta permite una trazabilidad más precisa y una respuesta más ágil ante posibles incidentes.
Ante este escenario, las empresas alimentarias precisan más que nunca del apoyo de expertos en calidad y seguridad alimentaria. Desde Elkolab ofrecemos a nuestros clientes la orientación necesaria para implementar sistemas de control eficaces, prevenir riesgos y garantizar el cumplimiento de la normativa.
