Durante el verano de 2025 se han contabilizado en el territorio español tres brotes de salmonelosis con más de 850 afectados de los cuales 80 requirieron ingreso hospitalario. Este resurgimiento no es casual… el incremento de las temperaturas favorece la proliferación de Salmonella, ya que la bacteria crece con rapidez entre 35 °C y 43 °C. Lo que en condiciones más templadas sería un riesgo moderado, con calor y manipulación inadecuada puede convertirse en un escenario crítico para la salud.
Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), la salmonelosis es la principal causa de brotes en Europa y la segunda zoonosis de transmisión alimentaria más común en humanos. Provoca síntomas como diarrea, fiebre, dolor abdominal y vómitos; y aunque en la mayoría de los casos la evolución es leve, puede resultar grave en niños, personas mayores o inmunodeprimidas.
Tres brotes que nos enseñan lecciones
Estos incidentes comparten elementos recurrentes: eventos multitudinarios, manipulación en caliente, personal temporal con formación limitada, puestos itinerantes con instalaciones precarias y difícil supervisión en tiempo real.
- Festival musical en Galicia (junio). Un evento con 1.300 asistentes registró 162 casos —45 de ellos hospitalizados—, presuntamente relacionados con tortillas de patata poco cocinadas vendidas desde un puesto itinerante.
- Festival del Vino Somontano, Huesca (agosto). Más de 500 personas resultaron afectadas tras el consumo de tapas con tomate triturado contaminado.
- Hotel en La Manga (Murcia). Un brote con 190 afectados donde los primeros indicios apuntan a contaminación cruzada.
Recomendaciones para minimizar el riesgo
Para operadores, fabricantes, manipuladores y consumidores, algunas medidas esenciales:
- Higiene rigurosa: lavado de manos, lavado de frutas y verduras, limpieza frecuente de utensilios...
- Separación de alimentos: evitar contacto entre los productos crudos y los preparados para consumo inmediato.
- Cocción: asegurar que el interior del alimento alcance al menos 70 °C.
- Refrigeración inmediata: especialmente tras el cocinado, consumir los productos perecederos lo antes posible.
- Formación del personal: la capacitación en buenas prácticas es clave.
- Inspección y trazabilidad: reforzar el control en la cadena, desde el origen hasta el punto de venta.
Como consultores en calidad y seguridad alimentaria, desde Elkolab consideramos que esta crisis alimentaria no solo impacta en la salud de los consumidores, sino también repercuten en la confianza a las empresas. Anticipar, mitigar riesgos y reforzar sus sistemas de seguridad alimentaria, mediante auditorías, planes de contingencia, formación y acompañamiento técnico es primordial para reforzar la seguridad. ¡Nosotros podemos ayudarte!
