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A raíz de la retirada de varios productos por cereulida en España y Europa, la EFSA ha publicado una evaluación de riesgo que la cereulida una toxina bacteriana producida por Bacillus cereus tiene en los menores. El informe establece, también, umbrales técnicos de seguridad para apoyar decisiones de retirada basadas en evidencia científica y proteger a los lactantes.
 
La cereulida puede provocar síntomas gastrointestinales agudos como vómitos, náuseas y dolor abdominal, y en lactantes muy pequeños estos efectos podrían desencadenar complicaciones como deshidratación. Se trata de una una toxina termoestable que, una vez presente en materia prima o producto final, no se elimina con el calor ni en la preparación de la fórmula, lo que exige controles analíticos adecuados y planes de gestión de crisis estructurados.

Valores de consumo en lactantes

La evaluación rápida de riesgo publicada por la EFSA el pasado 2 de febrero proporcionar una base científica sólida a los gestores de riesgos. En ella se define una Dosis de Referencia Aguda (ARfD) de 0,014 μg de cereulida por kg de peso corporal para lactantes, basada en el efecto crítico de vómitos y ajustada con factores de seguridad adicionales por la mayor sensibilidad metabólica de los menores de 16 semanas.
 
La evaluación también integra datos de consumo típico: 260 ml/kg/día para fórmulas infantiles estándar y 140 ml/kg/día para fórmulas de continuación. Comparando esos consumos con la ARfD, EFSA calcula que niveles de cereulida superiores a ~0,054 μg/L en fórmulas infantiles o 0,1 μg/L en fórmulas de continuación podrían hacer que se supere el umbral seguro en un periodo de 24 h.
 
Desde Elkolab, queremos recordar que estas referencias no son límites regulatorios, sino referencias técnicas que ayudan a decidir cuándo activar procedimientos de retirada preventiva de productos como medida de protección de la salud pública, y a revisar protocolos de control microbiológico y de autocontrol en la cadena de suministro.

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