images
En un mundo en el que la dieta vegana cada vez tiene más adeptos, los estantes de los supermercados se han llenado de productos etiquetados como veganos. Sin embargo, detrás de este tipo de alimentación, que el consumidor tiende a considerar más ética y saludable, existe un riesgo potencial que merece atención: las alergias e intolerancias alimentarias. 
 
Una reciente campaña lanzada por la Agencia británica de Seguridad Alimentaria (FSA) en el Reino Unido destaca este problema, revelando cómo los productos etiquetados como veganos pueden no ser seguros para aquellos con alergias a productos de origen animal -leche, huevos, pescado, crustáceos o moluscos-.
 
La investigación realizada por la FSA revela que el 62% de las personas que tienen reacciones alérgicas a productos de origen animal, o que compran alimentos para alguien con estas alergias, creen erróneamente que los productos etiquetados como ‘veganos’ son seguros para su consumo. 
 
Sin embargo, la realidad es que la contaminación cruzada puede ocurrir durante la producción de estos alimentos, especialmente si se fabrican en las mismas instalaciones que los productos de origen animal. Al mismo tiempo, a menudo, los alimentos veganos se elaboran con ingredientes alternativos, algunos de los cuales pueden desencadenar reacciones adversas en personas sensibles.
 
La campaña de la FSA busca educar al público sobre la importancia de leer cuidadosamente las etiquetas de los alimentos y buscar declaraciones de alérgenos precautorias, como ‘puede contener’, en los productos etiquetados como veganos. Esta práctica ayudaría a las personas con alergias a tomar decisiones más informadas sobre qué alimentos son seguros para su consumo. 
 
El riesgo de interpretar erróneamente el etiquetado de los alimentos como veganos se ve incrementado por la creencia generalizada de que los productos veganos son automáticamente seguros para aquellos con alergias alimentarias. Sin embargo, como señala Claire Ogley, jefa de Campañas, Política e Investigación de la Sociedad Vegana, “es crucial comprender que una etiqueta ‘vegana’ no garantiza que un producto sea ‘libre de alérgenos”.
 

Falta de regulación

Uno de los mayores desafíos radica en la falta de una regulación uniforme en la industria alimentaria, especialmente en lo que respecta a la etiquetación de los productos veganos. Aunque los fabricantes están obligados a listar los ingredientes en sus envases, la presencia de alérgenos ocultos o la contaminación cruzada durante la producción aún representan riesgos significativos para aquellos con alergias alimentarias.
 
Para mitigar estos riesgos, es fundamental que los consumidores con alergias o intolerancias alimentarias pongan especial atención al leer las etiquetas de los productos. Además, la sensibilización y la educación también desempeñan un papel crucial en la protección de la salud y en la seguridad y calidad alimentaria. Desde Elkolab buscamos proteger a las personas alérgicas mediante la formación en materia de alérgenos, revisión de fichas técnicas y etiquetas, y el desarrollo de planes acordes a la legislación vigente, que facilitan la minimización del número de trazas, en concordancia con las tendencias actuales.
 
 
 
 

Compartir: