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La apertura de un expediente sancionador a Carrefour por parte del Ayuntamiento de Sevilla tras una denuncia de FACUA por una intoxicación alimentaria; pone en el punto de mira el riesgo de intoxicación por histamina en pescados como el atún y el bonito.
 
El caso está relacionado con el consumo de atún en mal estado, lo que pone en primer plano la importancia del correcto manejo de productos pesqueros especialmente sensibles. Ahora que estamos en campaña de bonito, conviene recordad que se requiere un estricto cumplimiento de las normativas sanitarias y una mayor concienciación de los riesgos tanto por parte de los operadores alimentarios como de los consumidores.
 
Desde Elkolab queremos poner el foco sobre un riesgo que aumenta en plena temporada: la formación de histamina en pescados como el atún o el bonito, un peligro que puede derivar en intoxicaciones alimentarias si no se respetan las condiciones de conservación y manipulación adecuadas.

Riesgo de formación de histamina

La histamina se forma de manera natural cuando pescados como el atún no se conservan adecuadamente en frío. Esta toxina, que no se elimina con el cocinado, puede provocar síntomas como enrojecimiento, cefaleas, náuseas o vómitos. El origen suele estar en fallos en la cadena de frío o prácticas inadecuadas durante la descongelación y exposición al público.

Información clara y obligatoria

Más allá del riesgo sanitario, existe una obligación legal de informar al consumidor sobre el estado del producto. Si el pescado ha sido descongelado, debe indicarse claramente en el punto de venta, según establece el Reglamento (UE) nº 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor y el Reglamento (UE) nº 1379/2013 que establece la información específica de los productos de la pesca a los consumidores. Esto es relevante porque un consumidor que adquiere un producto descongelado sin saberlo podría volver a congelarlo, generando un grave riesgo para su salud.

Llamamiento a la responsabilidad

Como consultores especializados en seguridad alimentaria, en Elkolab recomendamos:
  • A establecimientos y supermercados: extremar los controles de temperatura, higiene y trazabilidad, así como asegurarse de cumplir con la normativa de etiquetado e información.
  • A las autoridades sanitarias: reforzar la vigilancia, especialmente en épocas de mayor consumo.
  • A los consumidores: revisar el etiquetado, solicitar información cuando no esté clara y no volver a congelar productos que ya han sido descongelados.
La seguridad alimentaria es responsabilidad compartida. Este tipo de casos deben servir como recordatorio para no bajar la guardia en ningún eslabón de la cadena. La prevención, la trazabilidad y la formación son nuestras mejores herramientas para evitar riesgos que pueden tener consecuencias graves.

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