La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) emitió en 2024 varias alertas alimentarias relacionadas con la aparición del cannabinoide semisintético hexahidrocannabinol (HHC). En concreto, este derivado del cannabis cuya comercialización sigue aún en un vacío legal, protagonizó cuatro alertas alimentarias en España el año pasado, mientras que en 2023 no se notificó ninguna. A nivel europeo, hubo 10 alertas, frente a las dos que se emitieron el año anterior.
Este compuesto, considerado un alimento no autorizado, ha sido detectado principalmente en gominolas y galletas importadas de la República Checa; y está considerado como un riesgo potencial para la salud, especialmente en menores. Según datos del Sistema europeo de Alerta Rápida sobre Alimentos y Piensos (Rasff) la presencia de HHC en distintos alimentos ha provocado la intoxicación de, al menos, seis personas.
El HHC ha sido detectado principalmente en gominolas y galletas, representando un riesgo potencial para la salud, especialmente en menores
El etiquetado de algunos de estos productos incluye frases como No destinado al consumo o Producto de coleccionismo. Sin embargo, su aspecto similar a alimentos convencionales, especialmente atractivos para los niños, puede inducir al error. La AESAN ha advertido que, al no estar autorizado en la Unión Europea, el HHC no cuenta con evaluaciones de seguridad alimentaria que respalden su consumo.
Aumento de las alertas
El 2024 también ha registrado un incremento en otras alertas alimentarias. Las 50 notificaciones de alertas alimentarias serias notificadas por España, subrayan la necesidad de mantener controles rigurosos en toda la cadena de producción y distribución de alimentos.
De ese medio centenar, ocho fueron por detección de salmonella en alimentos, siete por sustancias no declaradas, seis por presencia de mercurio por encima de los límites legales y tres por cuerpos extraños. La detección de listeria, distintos tipos de toxinas, plaguicidas o etiquetados incorrectos fueron también motivos de alerta, en línea con los años precedentes.
Desde Elkolab, como consultores expertos en seguridad y calidad alimentaria, consideramos que es esencial reforzar las buenas prácticas tanto en las empresas como en los canales de distribución para garantizar la protección de los consumidores.
Algunas recomendaciones clave incluyen:
- Verificar el etiquetado: Leer con detenimiento la información de los productos, asegurándose de que cumplen con las normativas vigentes.
- Priorizar canales de compra seguros: Optar por adquirir productos a través de distribuidores regulados y confiables.
- Reportar irregularidades: Informar a las autoridades sobre productos sospechosos o que no cumplan con la normativa.
Para las empresas de la industria alimentaria, implementar un sistema de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP) y mantener auditorías periódicas para garantizar el cumplimiento de las leyes es esencial. La colaboración entre agencias gubernamentales, industria y los consumidores es fundamental para promover la seguridad alimentaria y prevenir riesgos asociados con sustancias no declaradas o los productos químicos peligrosos como el HHC.
